
Alex y Priscila se conocieron un verano de color verde y de canciones de los 90, cuando solo tenían ocho y cinco años, él llegó de Londres y se mudó a la casa de enfrente. Alex y Priscila se dieron su primer beso dos veranos más tarde, flotando en esas aguas que eran parte de su historia. Alex y Priscila se besaron de verdad cinco veranos después en un juego de la botella y con la noche de San Juan como telón de fondo. Alex y Priscila vivieron juntos muchísimas aventuras más. Para ella, Alex era el vecino que le enseñó a contar números y a poner colores a los veranos. Para él, Priscila era el ángel con zapatos de pompones y lazos extravagantes, la chica ingeniosa y la Reina del Desierto. Pero entonces sucedió aquello y Priscila huyó al otro lado del océano. Cuatro años después, Priscila regresa a su pueblo natal para asistir a la boda de uno de sus hermanos. Regresa a su amado Mediterráneo, al sol y al agua, pero también a Alex. Alex, que no quiere saber nada de ella. Alex, cuyos ojos sólo reflejan resentimiento y hostilidad. Alex, que continúa siendo su marido. ¿Qué fue lo que ocurrió aquel último verano?
Priscila es la hija pequeña de la idílica familia Cabana y Alex el hijo callado de la familia que se mudo a la urbanización cuando Pris tenía siete años, a su llegada al pueblo, sus miradas y el primer flechazo es inmediato, aunque los primeros años en los que son vecinos sus interacciones son muy mínimas cruzando muy pocas palabras y muchas miradas, no es hasta la adolescencia cuando empiezan a conocerse realmente poco a poco a lo largo de los años, viviendo aventuras increíbles, convirtiéndose en la otra mitad del otro y enamorándose de una forma preciosa, pura y sana. Pero todo se complica cuando a las pocas semanas de casarse enamoradisimos el uno del otro, Priscila huye abandonando a Alex. Cuatro años después, Priscila vuelve al pueblo para asistir a la boda de su hermano Marcos, el reencuentro marcado por el resentimiento y la hostilidad, ya que las heridas siguen muy abiertas, pero hay cosas que ni el tiempo borra y es el amor que se tiene, porque donde hubo fuego, siempre quedan cenizas.
Priscila (Pris) Cabana, es la pequeña de la familia, pese a que quiere a todos sus hermanos un montón, tiene una conexión muy especial con Adrian, su profesión es periodista y se encarga de crear las tiras cómicas en un periodico en Chicago. La personalidad de Pris hace cuatro años era la de una mujer feliz, familiar y enamorada de su marido pero que una tarde en la que discutieron y una imagen que vio en su casa la hundió y vivió una traición que hizo irse del pueblo sin dar explicaciones excepto a su hermano. Años después y en la actualidad conocemos a una Pris que sigue siendo familiar, cariñosa, divertida, excéntrica, adicta a los lazos, pero que en cuanto se encuentra con Alex los miedos, sueños rotos y heridas sin curar vuelven y le siguen doliendo por mucho que siga amando.
Alexander (Alex) St. Claire, es el hijo pequeño de una familia inglesa que cuando él era pequeño se mudaron a la ciudad de Calpe y acabó viviendo en la misma urbanización que los Cabana, su pasión siempre fue nadar y tras mucho esfuerzo consiguió ser nadador olímpico pero que tras el abandono de su mujer queda hundido y al poco tiempo sufre un accidente que acaba con su carrera olímpico, agravando su estado depresivo y desarrollando un odio acérrimo hacia Pris ya que la culpa de todo lo malo que le ha pasado desde que le dejó sin una explicación. Alex siempre ha sido y es un chico callado, reservado, poco expresivo, la marcha de Pris hizo que se uniese a los 3 hermanos mayores Cabana convirtiéndose uno de ellos en su mejor amigo, y pese a el querer evitarlo sigue enamorado de su mujer hasta las trancas.
La historia de Pris y Ales contiene un amor increíble, donde el perdón, el arrepentimiento, las segundas oportunidades, la pasión, el cariño, el amor en todas sus formas, el angst, la unión en pareja, la complicidad, la atracción, la familia y las amistades son la fórmula que hacen a esta novela perfecta. Pese a ser una historia adictiva, ha habido comportamientos por parte de Alex principalmente (no malos) que hicieron que desconectarse un poco de la trama y por consecuencia mi sensación y puntuación al terminar bajó un poco.
Una comedia romántica veraniega, la cual mezcla el presente situado en el momento en el que se reencuentran tras cuatro años separados, y con flashbacks del pasado que narran sus inicios en orden cronológico. Me ha encantado lo bien construida e hilada que está la trama, la pluma tan bonita, cuidada y adictiva de Susanna que me ha dejado con ganas de más, con unos personajes muy bien construidos, la cual te hace sentir todo tipo de emociones, con escenas épicas y preciosas que te llenan el corazón.

Nos leemos… ♡
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